miércoles, 19 de enero de 2011

Hoy quiero sonreír después de haber llorado mucho tiempo. Lloré por alguien que sigo queriendo con toda mi alma, aunque de una forma mucho más libre y completa. Nadie le pertenece a nadie. Aprendí que las personas van llegando a tu vida cuando deben llegar. Por algo, siempre por algo. Pero así como llegan las personas hay que dejarlas ir, no hay amor más grande que el que dejas ir cuando el viento se lo quiere llevar. Duele dejar a alguien que amas tanto pero pienso que duele más querer retener a alguien que dejarlo ir…

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