Con un jadeo salvaje, volvió su boca contra la mía,con los dedos clavados frenéticamente en la piel de mi cintura.
Mi mente se desconectó de mi cuerpo y le devolví el beso.
Contra toda razón, mis labios se movieron con los suyos de un modo confuso,
como jamás se habían movido antes.
Las preguntas resultaban estúpidas, porque yo sabía la verdad:
había estado mintiendome a mi misma. Él tenía razón.
Había tenido razón todo este tiempo.
Era más que un amigo para mi.
Ése era el motivo porque el que me resultaba tan difícil decirle adiós,
Me estaba enamorando de él ♥
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